Caso Odebrecht se enfría en sala: defensa retira 29 testigos y juicio entra en pausa temporal
El juicio del caso Odebrecht se enfría: 29 testigos menos y una sala en pausa
El emblemático juicio del caso Odebrecht en Panamá volvió a entrar en terreno incierto. En plena audiencia, cuando se esperaba la comparecencia de nuevos declarantes, la defensa de los imputados sorprendió al tribunal con un giro procesal: anunció que retiraba 29 testigos de su listado original, obligando a la jueza Baloísa Marquínez a decretar una pausa en el desarrollo del proceso.
El movimiento cayó como una “bomba silenciosa” en la sala. Los abogados defensores comunicaron formalmente que casi una treintena de personas que estaban programadas para rendir testimonio ya no serían llamadas. Con ello, la agenda prevista para la jornada quedó desarticulada y el tribunal tuvo que decidir sobre la marcha cómo reorganizar el calendario.
La decisión de la jueza Baloísa Marquínez
Ante el cambio abrupto del elenco de testigos, la jueza Baloísa Marquínez optó por ordenar un receso y posponer la continuación del juicio para el día siguiente, con el objetivo de reorganizar el cronograma y ajustar el orden de las intervenciones que restan.
Desde el estrado, Marquínez aclaró que el proceso no se detiene en términos formales, pero sí cambia de ritmo, ya que la dinámica de interrogatorios y presentación de pruebas deberá replantearse con base en los testigos que la defensa aún mantiene y en los tiempos de la propia sala.
La pausa, aunque temporal, ha sido interpretada por observadores del caso como una señal de que la defensa busca compactar su estrategia y evitar declaraciones que puedan resultar contraproducentes o redundantes frente a lo ya acumulado en el expediente.
¿Por qué retirar casi treinta testigos?
Si bien los abogados no ofrecieron una explicación detallada en la sala sobre los motivos exactos para retirar 29 testigos, en la práctica esta decisión puede obedecer a varias razones estratégicas:
- Evitar que testigos poco sólidos o contradictorios debiliten la línea argumental de la defensa.
- Acortar la duración del juicio, reduciendo espacios para que el Ministerio Público replique o haga contrainterrogatorios extensos.
- Concentrarse en un núcleo reducido de testimonios que la defensa considera realmente favorables.
Lo cierto es que, al modificar de manera drástica la lista original, la defensa obligó al tribunal a reprogramar el orden de las intervenciones, lo que se tradujo en la suspensión temporal de la audiencia.
Un proceso pesado que sigue bajo lupa pública
A pesar de la pausa, la nota dominante desde el tribunal es que el caso Odebrecht continúa siendo uno de los procesos más pesados y observados del país, tanto por la magnitud de los montos involucrados como por la relevancia política de los señalados a lo largo de la investigación.
El receso decretado por la jueza Marquínez no significa el fin del juicio, sino una reanulación táctica: el expediente sigue su curso y la audiencia debe reanudarse con los testigos que aún quedan en pie en la estrategia defensiva. No obstante, el enfriamiento momentáneo en sala refuerza la percepción de que el caso avanza con pasos más lentos de lo esperado, en un contexto de alta expectativa ciudadana por resultados concretos en la lucha contra la corrupción.
Fuente original: Crítica, “Caso Odebrecht se enfría en sala: y juicio entra en pausa”.
