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Irán acepta condicionalmente reanudar negociaciones nucleares con EE.UU. en Estambul en medio de amenazas militares

Irán abre la puerta a un nuevo diálogo nuclear, pero exige condiciones claras

Irán ha dado un paso clave al aceptar condicionalmente reanudar las conversaciones nucleares con Estados Unidos, en lo que sería el primer acercamiento formal desde que la administración de Donald Trump bombardeó tres instalaciones nucleares iraníes el verano pasado.

Según fuentes citadas por CNN, el principal negociador iraní, Abbas Araghchi, tiene previsto reunirse este viernes en Estambul con el enviado especial de EE.UU., Steve Witkoff, y con Jared Kushner, en un encuentro respaldado por varios gobiernos de la región que buscan evitar una nueva escalada bélica en Medio Oriente.


El mensaje de Pezeshkian: diálogo sí, pero “sin amenazas ni expectativas irracionales”

El presidente iraní Masoud Pezeshkian confirmó públicamente la decisión a través de un mensaje en X, donde explicó que ha instruido a su cancillería a avanzar en negociaciones “justas y equitativas” siempre que exista un entorno “libre de amenazas y expectativas irracionales”.

Pezeshkian subrayó que el giro hacia el diálogo se produce tras “solicitudes de gobiernos amigos de la región” y remarcó que cualquier conversación se llevará a cabo “en el marco de nuestros intereses nacionales”, dejando claro que Teherán no aceptará imposiciones unilaterales.

Aunque Pezeshkian ostenta la presidencia, el poder último recae en el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, quien el domingo adoptó un tono desafiante al advertir que cualquier ataque estadounidense desencadenaría una guerra regional, recordando que Irán dispone de miles de misiles y drones capaces de alcanzar tropas de EE.UU. en varios países y también objetivos en Israel.


La presión de Trump: “armada” en la región y amenaza de nuevos ataques

La apertura iraní sucede en un clima de máxima presión militar y política. El presidente Donald Trump ha enviado una “armada” estadounidense al Golfo y ha renovado sus amenazas de lanzar nuevos ataques si Irán no acepta un nuevo acuerdo nuclear que garantice, según sus palabras, “nada de armas nucleares”.

A finales de enero, CNN reveló que Trump consideraba diferentes opciones, incluidos ataques aéreos contra líderes iraníes, sitios nucleares e instituciones gubernamentales, en respuesta tanto al programa atómico como a la represión violenta de protestas internas en Irán. Un grupo de portaaviones de EE.UU. ya se encuentra desplegado en la región para respaldar cualquier eventual operación.

Pese a este lenguaje de fuerza, Trump ha mostrado cierto optimismo sobre la vía diplomática, al asegurar a periodistas que Irán está “hablando seriamente” con Washington. Araghchi, por su parte, declaró a CNN que está “seguro de que podemos alcanzar un acuerdo”, aunque desde Teherán también se escuchan voces que marcan límites claros.


Qué está sobre la mesa: uranio al 60% y misiles fuera de negociación

El punto más sensible sigue siendo el nivel de enriquecimiento de uranio. Antes de los ataques estadounidenses, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) había expresado su “seria preocupación” porque Irán enriquecía uranio al 60%, convirtiéndose en el único Estado no poseedor de armas nucleares que operaba a ese nivel.

Desde entonces, Teherán ha intentado reconstruir sus instalaciones nucleares más profundas bajo tierra y ha bloqueado las inspecciones del organismo de la ONU, en un pulso directo con la comunidad internacional.

Dirigentes como Ali Bagheri, alto responsable de política exterior del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, afirman que el país “no tiene intención” de negociar sobre sus existencias de uranio enriquecido, mientras que el asesor Ali Shamkhani advierte que Estados Unidos debe “ofrecer algo a cambio” si pretende que Irán reduzca su programa.

Irán ha reiterado en varias ocasiones que está dispuesto a hablar sobre el ámbito estrictamente nuclear, pero no a incluir en la mesa su programa de misiles balísticos ni su red de aliados armados en la región, considerados pilares de su estrategia disuasiva.


Estambul, epicentro diplomático: los países que median

Las conversaciones de Estambul no serán un cara a cara aislado. Según las fuentes consultadas por CNN, se espera la participación o presencia de cancilleres de Egipto, Omán, Pakistán, Catar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, países que han realizado intensas gestiones para frenar una escalada mayor entre Washington y Teherán.

Este esfuerzo regional busca construir una especie de “rampa de salida” que permita a ambas partes salvar la cara: a Trump, presentando un nuevo marco de negociación más duro que el acuerdo de 2015; y a Irán, preservando su narrativa de dignidad y resistencia mientras explora alivios en materia de sanciones y seguridad.

Por ahora, el mensaje es claro: Irán acepta hablar, pero no a cualquier precio, y Estados Unidos presiona con barcos y sanciones mientras abre la puerta a un pacto diplomático.

Fuente original: CNN en Español y resúmenes de CNN internacionales sobre las conversaciones nucleares entre Irán y Estados Unidos.

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