Sismo de 7,7 en Panamá: 656 escuelas dañadas y clases suspendidas en todo el país
Escuelas afectadas por el sismo
El terremoto de magnitud 7,7 que golpeó a Panamá dejó daños en 656 escuelas y obligó a suspender las clases en todo el país. La cifra forma parte del balance presentado por las autoridades tres días después del sismo, cuyo epicentro se ubicó cerca de Tonosí, en la provincia de Los Santos.
El Sistema Nacional de Protección Civil informó que el terremoto afectó principalmente a comunidades rurales de Los Santos, Herrera, Coclé y Veraguas. En esos territorios se registraron cientos de viviendas colapsadas, daños en iglesias y problemas de acceso por la destrucción de caminos y puentes.
La magnitud del daño educativo representa uno de los principales retos de la respuesta de emergencia. Además de impedir el regreso a clases, los daños en los planteles obligan a evaluar la seguridad de las instalaciones antes de que estudiantes y docentes puedan regresar.
Más de 3.500 personas afectadas
El jefe del Centro de Operaciones de Emergencias, René García, indicó que el sismo dejó 27 heridos y más de 3.500 afectados en todo el país. También precisó que 1.600 viviendas resultaron dañadas, muchas de las cuales deberán ser demolidas.
Las autoridades reconocieron que aún no tienen reportes completos de algunas comunidades aisladas. En varios caseríos cercanos a Tonosí, los equipos de emergencia no han podido llegar debido a los daños en la infraestructura vial.
La ayuda humanitaria distribuida hasta el momento alcanza 90 toneladas e incluye agua, alimentos, catres, carpas y productos básicos. Estados Unidos también ha aportado enseres y anunció cinco millones de dólares para asistencia humanitaria.
Réplicas frenan la reconstrucción
Las labores de evaluación y reconstrucción enfrentan obstáculos adicionales. Desde el terremoto principal se han registrado más de 400 réplicas, mientras que las lluvias dificultan los vuelos de ayuda y los traslados hacia zonas de difícil acceso.
García afirmó que todavía “sigue temblando” en la zona afectada. Por esa razón, las autoridades decidieron esperar antes de iniciar la reconstrucción, aunque reconocieron que el proceso apenas comienza.
El servicio eléctrico se restableció en algunas áreas, pero las clases siguen suspendidas y algunas instituciones públicas permanecen cerradas por daños. Cientos de personas permanecen en albergues, parques y jardines porque no pueden regresar a sus viviendas.
En Ciudad de Panamá, el sismo generó pánico, pero no causó daños graves. La prioridad ahora es llegar a las comunidades rurales aisladas, completar la evaluación de daños y garantizar condiciones seguras para la reactivación de las escuelas.
Fuente: Reportaje de la Agencia France-Presse (AFP) sobre el terremoto de 7,7 grados en Panamá.
