Fiscalía de EE.UU. sostiene que Maduro dirigió un sistema de tortura desde 2013
Acusación apunta a un sistema represivo
La nueva acusación presentada por la Fiscalía federal de Estados Unidos contra Nicolás Maduro y Cilia Flores plantea que el poder político venezolano habría utilizado la tortura como parte de una estrategia para neutralizar opositores y conservar el control institucional.
El documento judicial sostiene que Maduro, desde su llegada a la presidencia en 2013, habría autorizado acciones contra personas específicas y dirigido una estructura de represión integrada por cuerpos de inteligencia, fuerzas militares y organismos de seguridad. La Fiscalía afirma que Cilia Flores habría colaborado con el diseño y la operación de ese esquema.
Las alegaciones forman parte de una acusación sustitutiva, es decir, un documento que agrega y actualiza cargos dentro de un proceso penal que ya existía. El nuevo señalamiento de conspiración para cometer tortura amplía la dimensión del caso más allá de las imputaciones anteriores relacionadas con narcotráfico y armas.
Métodos descritos por fiscales
La Fiscalía estadounidense describe una serie de prácticas que, según el documento, habrían sido aplicadas a detenidos en Venezuela. Entre ellas están las descargas eléctricas, golpes, asfixia, amenazas, privación de alimentos, aislamiento y actos de violencia sexual.
Los fiscales también mencionan presuntas amenazas contra familiares de personas detenidas. Estas prácticas, de ser comprobadas, podrían constituir violaciones graves de derechos humanos y sustentar el cargo de conspiración para cometer tortura.
Un caso incluido en la acusación se remonta a 2013 y se refiere a un militar venezolano que habría sido detenido tras ser vinculado con una supuesta conspiración contra Maduro. Según el expediente, el detenido habría sido sometido a descargas eléctricas y suspendido en posiciones dolorosas durante el interrogatorio.
La Fiscalía no presenta estos hechos como decisiones aisladas de funcionarios de menor rango. Su tesis es que existía una cadena de mando y una política dirigida desde los niveles más altos del poder.
Implicaciones del nuevo expediente
El caso adquiere relevancia porque conecta las acusaciones de tortura con la supuesta estrategia de permanencia en el poder. Para los fiscales, la violencia contra detenidos habría sido utilizada para obtener información, castigar disidencias e intimidar a sectores políticos y militares.
La acusación también menciona a ciudadanos estadounidenses entre las personas presuntamente afectadas por el sistema. Esto fortalece la jurisdicción de Estados Unidos sobre parte de los hechos investigados, según la línea argumental de la Fiscalía.
El expediente deberá avanzar conforme a las normas del sistema judicial estadounidense. Las partes podrán presentar pruebas, cuestionar testimonios y responder a las alegaciones. Maduro y Flores conservan el derecho a defenderse y la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia firme.
Fuente: Reuters, NPR, Associated Press y reportes sobre la nueva acusación federal en Nueva York.reuters+2
